Periodismo Sin Máscara
®
Periodismo y
Poesía -
Cristina
Castello
Buenos Aires,
Argentina
Trabajo como
periodista, años ha.
Soy
persona.
Soy
poeta.
Tengo sed.
Quiero una vida humana
para todas las personas. Y trabajo convencida de que, si cada uno
trata de cambiar su pedacito de mundo, el Mundo puede cambiar. Para
que no nos resignemos a una existencia miserable.
Para nadie nunca
nadie.
Por Libertad y Cultura.
Que Cultura es Dignidad.
Es repeler la corrupción de alma y de bolsillo.
Por el derecho a la libre determinación de los pueblos.
Por la justicia y la Justicia.
Trabajo por el Arte.
Que Arte es vida y vida debería ser Arte.
Soy dionisíaca para sentir y apolínea en el estilo.
Tengo sed.
¿Por qué no una
presentación convencional? Porque es verdad que somos lo que hacemos.
Pero también, cómo lo hacemos.
Somos lo que vivimos, sentimos, decimos, miramos, amamos, luchamos,
escribimos.
Damos.
Somos la intensidad del compromiso que afrontamos con la vida.
Y somos lo que soñamos, si trabajamos para que los sueños se cumplan.
Ahora, a modo de
síntesis. Jamás milité en partidos políticos.
Soy una suerte de librepensadora y sentidora, por lo cual pago
los precios
-pero gozo de la libertad interior- de no "pertenecer".
Estudié periodismo, porque quería escribir (aunque escribía
intentos de poemas desde mis cuatro años)
Estudié para poder después, develar y revelar.
Quitar las MÁSCARAS.
Era casi una nena y no tenía conciente que las dos fuerzas que nutren
mi intensidad, son la poesía y las manos abiertas para dar.
Esos dos fuegos interiores –que me hacen arder en mí misma- a veces
comulgan. Otras, se excluyen.
Cuando se apartan, tengo sed.
Más sed.
Ahora, a lo usual.
Mi trayectoria en periodismo. Muy abreviada porque es larga y nada me
aburre, salvo las enumeraciones.
En medios gráficos,
escribí kilómetros de palabras. Tuve a mi cargo las notas de portada
de "Viva" (la revista dominical del Diario "Clarín").
Fui redactora jefe de la revista "Gente" (para la parte
seria: abomino de la vacuidad); y en los diarios "Tiempo
Argentino", "La Voz del Interior", "Córdoba",
"Los Principios" y otros. También colaboré en los diarios
"Clarín", "La Época", "La Voz"... y
siguen las firmas. Fueron muchos. También escribí para
"Somos", "El Gráfico", "Para Tí",
"Arte al Día", "La Semana". Y.
En la época del
último y genocida golpe de Estado en Argentina, ni siquiera pensé si
estaba o no prohibida.
Tenía que hacer.
Sola y sin la pertenencia a la cual me referí, convertí mi vida en
un intento de ayudar a quienes padecían. Es una vivencia larga.
Honda. Daría para escribir mucho.
En la vida de muchas personas -¿de todas?- hay uno o más momentos,
que definen "un antes y un después".
Es una zona de fractura.
Aquellos años lo fueron para mí.
Aquel olor a cárcel.
Aquel olor.
Aquel.
Me llegaba al hueso del alma. Dios¡
Calaba en mí, cuando visitaba algunos pobrecitos a quienes habían
puesto "a disposición del Poder Ejecutivo", con lo cual tenían
alguna posibilidad de vida.
No me importaba de qué partido político eran o no. Nunca milité, ya
estaba dicho. Salvo con la vida.
Iba a verlos por un imperativo interior. No sé permanecer indiferente
ante el dolor humano, ni ante la injusticia.
Por Gracia, tampoco ante la belleza.
Hoy creo que también estos tiempos serán un día "un antes y un
después" para mí.
Días en los cuales Argentina vive de nuevo genocidio y tortura.
Por hambre, por represión encubierta.
Con ojos sin sombras. Los de tantos miles más miles de inocentes que
sufren.
Con esos ojos, sin luz.
Sigo con lo usual.
En radio. Fui columnista de "Amanece que no es poco"; y tuve
mi propio espacio: "Convengamos que... con Cristina Castello".
En televisión. Hice hasta marzo de 2001 mi programa: "Sin Máscara".
Se veía en Argentina y América Latina. Con acento en la cultura –siempre
poesía siempre- pero traspasado por la vida. Abomino de los "culturosos".
Como todo lo que hice cuando fui libre y sin depender de empresas
supuestamente periodísticas, poesía-vida-política-compromiso
social, fueron y son una sola cosa en mis decires.
Los derechos humanos. Que incluyen la alegría.
En mi palabra escrita, en mi palabra hablada.
Sé cuánto bien hizo "Sin Máscara" al alma de las personas.
Y quiero-quieren, volver y que vuelva a la pantalla.
Y volveré con "Sin Máscara".
Creo en la siembra.
Bendigo el poder de las semillas.
Y tengo
Sed.
Fui docente de "La
entrevista periodística". Amé y amo mucho a quienes siempre
llamaré "los chicos". Los chicos me amaron y aman mucho.
Bendigo el poder de las semillas.
Ahora mi hoy, en
trabajo.
Soy consejera editorial y columnista de "Página Digital" (www.paginadigital.com.ar)
y trabajo para otros medios de Internet. También escribo para algunos
periódicos de papel: de Roma, de Perú y de otros países.
Tengo en etapa de realización cinco libros.
Hago mi página Web (será: www.cristinacastello.com).
Tan amplia será, que parecerá un portal. Será Periodismo Sin Máscara.
Será Poesía. Vida.
Con cada nota que escribo, recibo tantos, tantos mails del Mundo.
Tantos, que no digo el número para que no me piensen mentirosa.
No. No. Amo la transparencia.
Amo el mar y la
Naturaleza toda. Los pájaros, las personas buenas y París. Amo los
faros y las vísperas.
Amo la poesía de Robert Desnos, de Paul Eluard, de Louis Aragon, de
Kavafis, de William Yeats, de Roberto Juarroz, de Olga Orozco, de
Seamus Heaney, de Ungaretti, de Rilke, de Celan.
De.
Amo a Mahler, a Saint Colombe, a Marais, a Poulenc, a Bach, a Faure, a
Beethoven, a Schumann, a Palestrina.
A.
Amo la pintura de Fra Angélico, de Redon, de Moreau, de Eduardo
Bendersky, de Mantegna, de Goya, de Velázquez, de Piero Della
Francesca, de Morandi, de Turner, de Munch, de Guillermo Roux.
De.
Creo, siento y trato de vivir, en Dios, en Arte y en Amor, en su
sentido amplio. Y cuando digo Dios, no hablo de la jerarquía eclesiástica.
Digo Dios.
Soy esclava de la Belleza.
Que Belleza es Bien, Verdad, Justicia. Belleza es manos abiertas para
dar. Es síntesis contenedora de ética y de estética.
Soy poeta y
escribo poco ahora.
Argentina está tan mal, que las manos abiertas para dar se pelean con
mi búsqueda interior: la poesía.
Tengo sed.
Vivo con los pies en la
tierra. Porque para poder burlar la realidad, hay que conocerla.
La "realidad", esa llave de clausura hacia todas las
puertas del deseo (Olga Orozco).
Vivo con la mirada en el cielo, porque no me conformo con la llave
de clausura.
Quiero armonía. Quiero un mundo justo, Quiero vivir "en"
arte.
Tengo Sed.
Quiero un planeta
de seres humanos con alas.Para que el "adentro" de todos
acaricie la luz.
Para alzarnos de abismos cotidianos.
Alas para arrullar a los solos, a los pobres, a los tristes, a los de
alma ausente.
Alas para agitar en alborozo de dichas infinitas.
Alas para que la vida de todos sea plenitud y no vacío.
Alas por un Periodismo Sin Máscara.
Por una Vida Sin Máscara.
Y por mi sed.Que
es sed.
Y es agua.
Trabajo como periodista, años ha.
Soy persona.
Soy poeta.
Tengo sed.
© Copyright
Cristina Castello
Buenos Aires –
Argentina, 24 de junio de 2002
Cristina
Castello
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